martes 15 de febrero de 2011
Tsuki no Maboroshi @ 02:03
Una Grieta en el Cielo
- Pase lo que pase, ignora el fuego.- le dije a Shinji tras desenfundar mi zanpakuto.
- ¿Cómo?
- Solo ignóralo.- volví a repetirle.- ¡Yaketsuku Kitsunebi!
Una llamarada de fuego salió disparada hacia Ichimaru. La esquivó fácilmente, pero el avance del fuego se detuvo a poca distancia suya.
- Eso fue peligroso, Juri-chan.- dijo Ichimaru echando un rápido vistazo por encima de su hombro en dirección al fuego que había tras él.
- Entonces procure no moverse, ex capitán de la tercera división.- le dije usando el mismo tono que él había usado antes con Shinji.- Así podremos acabar pronto.
Por un momento, Shinji quedó al margen de la pelea, limitándose el enfrentamiento a Ichimaru contra mí. A su favor, tenía que decir que tenía un nivel de concentración envidiable. Las llamas de Kitsunebi tienen como finalidad atraer la atención del enemigo, como si lo hipnotizara. Ichimaru, sin embargo, apenas le prestaba atención a las llamas que le rodeaban salvo si lograban alcanzarles directamente. Me pregunté cuanto de eso se debía a haber pasado unos cien años siendo consciente de las ilusiones de Aizen.
No tardó mucho en ganar ventaja en nuestra pelea, pero antes de que la cosa fuese a peor, Shinji intervino. Ese era otro punto a favor de Ichimaru. Aquella pelea era un dos contra uno. Shinji había sido fuerte de por si cuando era capitán. Súmale a eso su poder como vizard y tendrás a un enemigo difícil de batir y, para colmo, yo seguía luchando contra él y no es que yo si fuese fácil de derrotar. Después de todo, me había criado y entrenado junto a Aizen. Algo se me tuvo que pegar ¿No?
Aquel pensamiento me hizo mirar de repente a Ichimaru de una manera distinta. Los dos teníamos algo en común: Aizen. Los dos nos habíamos criado prácticamente a su sombra. Después de todo, Ichimaru no era mucho mayor que yo cuando entró a formar parte de la quinta división y, tras convertirse Aizen en capitán, se aseguró de darle a ese niño prodigio el puesto de subcapitán. Habíamos recibido casi la misma educación de mano de la misma persona, sin embargo, el resultado había sido distinto. Tal vez su pasado en el Rukongai le había hecho ser como es ahora… pero teniendo en cuenta que él y Matsumoto habían vivido juntos en el Rukongai, lo dudaba. Entonces ¿Qué fue lo que hizo que Ichimaru se convirtiese en lo que era ahora? En el Rukongai, yo tenía a mis padres. Él tenía a Matsumoto. Ya sé que no es lo mismo, pero aun así…
Por un instante una idea vino a mi mente. La diferencia básica entre Ichimaru y yo: Shinji. Yo había tenido un aviso sobre Aizen cuando era pequeña y estaba casi segura de que Ichimaru no tuvo ese aviso. Aunque también estaba segura de que esa no era la única ni la principal razón por la que Ichimaru seguía a Aizen y, por más que lo pensaba, era un puñetero misterio.
De acuerdo, también tenemos a Tosen, pero, a su retorcida manera, puedo entenderlo. Si él creía que aliándose con Aizen obtendría la justicia que buscaba, era lógico que actuase como lo hacía. Sin sentido, pero lógico. De Ichimaru no sabía absolutamente nada y no me había atrevido a preguntarle a Matsumoto.
El filo de la hoja de Shinsou pasó a solo unos centímetros de mi oreja, lo que me hizo volver a la realidad.
El combate siguió alargándose. Mientras tanto, cerca de allí, todos los espadas que Aizen trajo consigo iban siendo derrotados poco a poco, con más o menos dificultad, pero finalmente iban cayendo hasta que solo quedó la chica rubia.
- Es suficiente, Gin.- le dijo Aizen de repente, haciendo que tanto Ichimaru como Shinji y yo misma nos detuviésemos.- Terminemos con esto.
Tras eso usó shunpo, apareciendo tras la espada rubia y de piel oscura. Pensé por un momento que su intención sería ayudarla… ¿Quien hubiese imaginado que simplemente iba a matarla porque ya carecía de cualquier utilidad para él? ¿Realmente Aizen era tan despiadado incluso con sus aliados? ¿Tan vacío de sentimientos estaba? No pude evitar preguntarme cuando dejarían de sorprenderme las acciones de Aizen.
- Vamos.- dijo Aizen con su habitual tono de voz calmado.- Comencemos Gotei 13 y vosotros, aspirantes a arrancar de mala calidad…
El sonido de la pelea que tenía a pocos metros de allí entre aquel arrancar de aspecto infantil y uno de los recién llegados vizard sonaba con fuerza y no sabría decir cuanto de aquello se debía a la ferocidad del combate y cuando al silencio creado a causa de la tensión. Tenía a Aizen a solo un par de metros y el estomago danto tumbos de un lado a otro por puros nervios.
- No soy suficientemente rápido como para acercarme a él.- dijo Shinji.- Con la habilidad de Aizen, si no te acercas teniendo un plan, morirás antes de empezar.
- ¿Y tú tienes algún plan, Shinji-niisan?- le pregunté por lo bajo.
- Ninguno ahora mismo a parte de rebanarle el pescuezo a Aizen.- dijo dejando escapar una sonrisa, pero su rostro se volvió serio a los pocos segundos.
- Eso ya lo sabemos.- le dijo Hiyori a Shinji y yo supuse que ella no había oído la última parte de nuestra conversación.
Ella era, a parte de Shinji, la única de los Vizards de la que recordaba su nombre, sobretodo porque, hace más de cien años, recordaba como niisan se quejaba de los golpes que le daba la subcapitana de la decimo segunda división.
- Estúpida.- dijo Shinji.- Lo decía por ti. Afloja el agarre de tu espada, Hiyori.
- Encantador.- nos volvimos hacia Aizen casi automáticamente.- Siempre ha sido muy atento con los demás, Capitán Hirako.
De refilón vi a Hiyori fruncir el ceño ante las palabras de Aizen y a Shinji advertirle para que se refrenase, pero Aizen continuó su puya.
- Aun así… “Morirás antes de empezar si no te acercas con un plan”… en una manera muy divertida de decirlo.- continuó él.- Ya sea acercándose sin cuidado o con la máxima atención, o incluso si se abstienen de acercarse a mí. El resultado siempre será el mismo. No hablo del futuro. El destino de todos vosotros ya está escrito.
Apreté con fuerza mi zanpakuto, intentando contenerme.
“¿Qué nuestro futuro ya estaba escrito?” pensé con furia. “Espera a que te meta la zanpakuto por el culo, que vas a ver el futuro de puta madre.”
- Está tratando de provocarnos.- nos advirtió Shinji.- ¡No le escuchéis!
- ¿A qué le tenéis miedo?- dijo Aizen.- Vosotros ya moristeis aquella noche, hace 100 años.
Aquello colmó la paciencia de Hiyori, que se lanzó contra Aizen sin siquiera pensarlo e ignorando por completo las advertencias de Shinji… pero no llegó a alcanzarle. Antes de que pudiese llegar a él, la espada de Ichimaru la cortó por la mitad. Me quedé tan sorprendida que ni si quiera supe reaccionar. Lo había hecho con tanta facilidad, como si en vez de carne, atravesase un trozo de mantequilla. Ni si quiera sabía… nada. No sabía que hacer, que decir, que cara poner.
- …Y con eso ya va uno.- dijo Ichimaru con aquella eterna sonrisa suya.
Shinji salió disparado, cogiendo al vuelo el cuerpo de Hiyori, o al menos la parte superior de este. Luego gritó llamando a gritos a Ichigo.
Aquello llegaba al nivel de putada. No había otra palabra para definirlo y ya no sabía cómo hacerle frente. Aizen es demasiado fuerte y tiene a Ichimaru protegiéndole el culo. Cada vez lo veía todo más difícil.
Me acerqué hacia donde estaba Shinji. Estaba enfadado, furioso, casi desquiciado… y mezclar esos sentimientos en relación con Aizen era aun más peligroso.
- Es una gran mirada.- dijo Aizen.- Es la mirada de un hombre que ha resucitado después de 100 años. Hirako Shinji.
De nuevo provocando. Estaba demasiado seguro de sí mismo como para que le diese nada miedo, además, la provocación ya le había servido con Hiyori, ¿Por qué no con Shinji?
- Ódiame, detéstame. No iré a ninguna parte. Si tanto lo deseas, con gusto te presentaré a mi espada.
Me volví preocupada hacia Shinji, temiendo que cometiese alguna imprudencia. Pero de repente parecía muy tranquilo.
- ¿Niisan?- le llamé en voz baja, pero él no me respondió.
- Hacchi.
Al momento de llamarle Shinji, apareció junto a nosotros uno de los Vizard que había venido con él. Era más bien gordo, con el pelo rosa y tenía lo que le quedaba de brazo izquierdo rodeado por un kidoh de contención.
- Lamento que hayas tenido que sacrificar tu brazo, pero dejaré a Hiyori a tu cuidado.- dijo poniéndose en pie y dejando a Hiyori en el suelo.- Haz lo que puedas, hasta que Ichigo regrese.
- Está bien.- respondió Hacchi.
- ¿Niisan?
- Juri, quédate con ellos.
No me miró al hablarme y, acto seguido, se dirigió hacia Aizen. Sin pensarlo demasiado, desenfundé mi zanpakuto, pero no me moví de donde estaba.
- Shinji estará bien.- dijo Hacchi a mi espalda.- No tienes porque tener tu zanpakuto desenfundada.
- Lo sé.- respondí sin volverme.- Sé como de fuerte era hace cien años y sé que ahora lo es mucho más, pero también conozco a Aizen lo suficiente como para saber como actúa. Quiero asegurarme de que no hace trampas.
- ¿Trampas?- me preguntó Hacchi sin entender.
- Siempre y cuando empuñe mi zanpakuto, soy capaz de ver a través de las ilusiones. Estando sellada no se ven muy bien, pero es mejor que nada y no quiero desperdiciar reiatsu liberando mi zanpakuto.
Un cambio de reiatsu nos hizo volver la vista hacia otro lado. Justo donde el capitán Komamura y Shuuhei se enfrentaban a Tosen. Reconocí el tipo de reiatsu que se liberó de inmediato, pues ya lo había visto cuando aparecieron los demás vizards.
- Hacchi-san, ¿eso es…?
Estaba demasiado sorprendida como para terminar la pregunta y Hacchi también, aunque logró mantener la calma mucho mejor que yo.
- Así es.- me dijo Hacchi.- Parece que Tosen ha obtenido poderes de hollows.
Que el primer golpe que asestara Tosen una vez se puso su máscara de hollow fuese a Shuuhei, no me ayudó en nada a contenerme de patearle el culo, aun así me contuve tanto como pude. El capitán Komamura liberó rápidamente su zanpakuto, aunque no pareció ser muy útil contra Tosen, que lo derribó rápidamente, por suerte, al está tan centrado en Komamura, se olvidó de que Shuuhei aun seguía vivo y para cuando se quiso dar cuenta, la cadena de Kazeshini se enrolló alrededor de su cuerpo, tirando de él hasta estamparlo contra el suelo. Shuuhei se colocó sobre él apuntándole con Kazeshini. De lejos no le escuché, pero parecieron intercambiar unas cuantas palabras pero después de eso, como si se tratase de un simple enemigo más, Tosen atravesó a Shuuhei con su zanpakuto. Ya hay llegué a mi límite. No podía contenerme más. No me importaba si el bankai del capitán Komamura podía ser capaz de estampar a Tosen contra la pared como un mal bicho, tenía que ir a allí, pero Hacchi se encargó de que no me moviese.
- Yo que tú no lo haría.- me dijo sujetándome del brazo.
- Pero Shuuhei…
- Mira.
Volví la vista hacia donde Shinji y Aizen estaban. Este último había desenvainado su zanpakuto y parecía listo para lucha.
- Si piensas que Kyoka Suigetsu es la única zanpakuto con la capacidad de controlar el sistema nervioso de los demás, estás totalmente equivocado.- le escuché decir a Shinji.- Taorero Sakenade.
La zanpakuto de Shinji empezó a girar rápidamente alrededor de su mano y, cuando su velocidad se redujo hasta pararse pude ver que la hoja de esta se había vuelto más recta, con cinco círculos pequeños a lo largo de esta y, en el extremo de la empuñadura, un circulo más del tamaño de una sandía más o menos. Me volví hacia Hacchi con el ceño fruncido.
- ¿Por eso me has detenido, para ver como libera niisan su zanpakuto?- le pregunté entre extrañada y enfadada.- No sé si lo has notado, pero Tosen ahora se ha vuelto más peligroso de lo que era antes. Necesito ir allí.
- No podrás tan fácilmente.
De repente algo paso. Algo extraño. Me sentí mareada al ver como todo parecía quedar boca abajo y casi me hubiese caído de no haberme sostenido Hacchi.
- Es Sakenade.- me dijo Hacchi.- Invierte el sentido de las cosas: Arriba y abajo, izquierda y derecha, adelante y atrás. Todo cambia de sentido. La primera vez que caes bajo su influencia puede dar cierta sensación de mareo. Por eso te advertí que no te movieses. Estamos dentro del radio de acción de Sakenade. Seguramente Shinji lo haya hecho así para evitar que cualquier enemigo pueda atacarnos fácilmente, pero nosotros también nos vemos afectado por él, así que es mejor quedarse aquí y esperar.
- ¿Esperar?- dije llevándome la mano a la cabeza e intentando incorporarme.- No puedo… ¡!
Entonces algo sucedió, algo que incluso llegó a replantear a Hacchi sobre si seguir reteniéndome pese a la influencia de Sakenade. Se sintió el mismo cambio de reiatsu de cuando un arrancar utiliza la resurrección, pero no fue un arrancar el que la usó, si no Tosen, convirtiéndose el algo parecido a un grillo gigantesco. Incluso desde lejos se le pudo oír reír y gritar que podía ver. No sé si decir que aquello era algo que daba miedo sería correcto. Claro que tenía una sensación de miedo, incluso una constante preocupación carcomiéndome por dentro al no saber nada de Hisagi, pero también había un pequeño sentimiento de pena hacia Tosen. Su sentido de la justicia le llegaron a convertir en uno de los capitanes más admirados del Seireitei y, ahora… que bajo había caído.
Con tan solo un par de golpes, logró deshacerse de Komamura, pero se detuvo antes de poder hacer nada. O mejor dicho, la punta de una espada justo en la parte más alta de su cabeza le detuvo. Podría seguir gritando que podía ver si así quisiese, pero había bajado la guardia demasiado pronto, ya que, para mi enorme alivio, Shuuhei aun seguía vivo y fue él quien se encargó de derrotarle.
Suspiré aliviada. Una preocupación menos.
Volví la mirada hacia la pelea de Shinji contra Aizen… la aparté a los pocos segundos. Mirar fuera del campo de acción de Sakenade era más cómodo. No mareaba tanto.
- Tranquila.- me dijo Hacchi.- El mareo se pasa pronto.
- No creo.- dije torciendo el gesto y señalándole mi zanpakuto.- Por lo que sé, la base del poder de Sakenade es parecida a la de Kitsunebi y Kyoka Suigetsu. También puedo ver a través de ella… así que cuando miro, veo doble. Me da un poco de mareo.
- Entonces, ¿es cierto que, gracias a tu zanpakuto, puedes ver a través de las ilusiones?- simplemente asentí.- Si te mareas, tal vez deberías mirar hacia otro sitio hasta que se te pase.
Eso hice. Volví la vista de nuevo hacia donde debía estar Shuuhei. No es que se viera muy bien desde lejos, pero Tosen parecía estar en el suelo y el capitán Komamura y Shuuhei estaban junto a él… y de repente una ola de sangre surgió de la nada, o mejor dicho, del cuerpo de Tosen, como si le hubiese abierto en canal de un sablazo. El capitán Komamura rugió enfadado y se volvió hacia donde estaba Aizen, gritando su nombre. Aquello no me gustó nada. Hiyori había dejado claro que atacar a Aizen mientras te dejas llevar por la ira no es bueno. No hacía falta que nadie más siguiese su camino.
De repente, una grieta surgió en el cielo, parecía a la que usaban los hollows para venir al mundo humano, pero de ella no surgió un hollow, si no Kurosaki Ichigo. Nada más salir de aquella garganta, lanzó un potente ataque contra Aizen, pero, para sorpresa del primero, lo bloqueó fácilmente.
- Ha pasado mucho tiempo.- dijo con su acostumbrada calma y prepotencia.- Kurosaki Ichigo.
Enciclopedia de Zanpakutos
ZANIA: Hoy vamos a hablar de la zanpakuto de Hirako Shinji: Sakenade
[Empiezan a verse imágenes de Shinji usando su zanpakuto]
SHINJI: Taorero Sakenade
ZANIA: Sakenade es una zanpakuto capaz de afectar al sistema nervioso de todo aquel que esté en su rango de acción invirtiendo su sentido de la orientación, aunque puede considerarse que lo que hace son ilusiones ópticas que…
SHINJI: ¿Y tú qué haces presentando esta sección? ¿No se supone que solo eres la autora de esta historia?
ZANIA [rascándose la cabeza y sonriendo]: Bueno, es que le tocaba hacerlo a Nada, pero como ya está muerta…
SHINJI: ¿Pero tenías que ser tú?
ZANIA [lanzándole miradas amenazadoras]: ¿Te supone algún problema?
SHINJI [dando un paso hacia atrás]: Creo que mejor me quedo callado.
ZANIA [sonriendo alegremente y dándole palmaditas en la cabeza a Shinji]: Así me gusta. Buen chico.
SHINJI [murmurando]: Tal vez hubiera sido mejor que la sección la presentara Aizen.
_________________________________
Por fin capi nuevo.
Parece que mi musa por fin volvio de vacaciones y ya tengo más o menos una idea de como va a acabar esto porque, sí, ya queda poco para finiquitar el fic, que ya toca.
Este capítulo no es de mis favoritos, pero había que hacerlo.
No creo que haya mucho que comentar, pero cualquier duda o lo que se os pase por la cabeza, dejad un comentario ^^
Etiquetas: Aizen Sousuke, Bleach, fanfic, Hisagi Shuuhei, other character, Tsuki no Maboroshi, Tsukihime Juri





